The Little Saint Store no es solo una tienda, es un sueño hecho realidad. En 2012 acababa de instalarme en París y buscaba trabajo como dibujante en 3D, área en la que había trabajado en España en distintas peliculas, series de televisión y espectáculos. Como no era facil conseguir dinero y tenía ganas de ahorrar un poco para poder ir a un festival heavy y pensaba en cómo hacerlo. Finalmente, en una conversación casual, como gran parte de las cosas importantes de la ida, la respuesta apareció sola: alfileres de corbata.

Me and my web marketer Sergio in a Enterprise meeting

¿Alfileres de corbata? Hay muchos alfileres de todo tipo, elegantes, de lujo, baratos, pero... ¿para gente como yo? Creo que no hay muchos así. Comencé a hacer mis primeros diseños inspirados en lo que me gustaría pero no pudiera hacerlo si tuviera un trabajo de ofician. Algo especial, elegante, con clase, discreto y significativo, no solo para mi, sino para aquellos a los que le gusta lo que a mi me gusta.

Para la mayoría de la gente sería alguien elegante con un alfiler bonito, pero, para los que son como yo, sería simplemente libre de ser lo que me gusta ser.

Abrí la tienda en ETSY en diciembre de 2012 don cuatro productos. Como todos los principios fue dificil, pero en unos meses me dí cuenta de que estaba en lo cierto: Hay mucha gente que quiere alfileres de corbata con temática geek (o friki, como prefiráis)

El negocio creció cumpliendo vuestros sueños: temas que no conocía o que no tenía pensado trabajar, pero que hacían a la gente sentires especial. Bodas, nuevos trabajos, bailes de fin de curso, días del padre... muchas ocasiones para hacer regalos o comprar para uno mismo. Pasamos de 4 à 50 referencias de distitno tipo y luego, empezamos a hacer gemelos como complemento natural  de los alfileres.

Con el tiempo pensé que gente así de especial merecía una calidad que fuera más allá del diseño. En este momento trabajaba con Shapeways: enviaba los diseños y ellos los hacían. Sin embargo, creo que la calidad y la atención es más que el simple diseño y el envoltorio, y empecé a crear, fundir y pulir yo mismo los productos. Comencé a manejar el latón, más brillante y adaptable que el acero inoxidable de Shapeways. 

Fue entonces cuando abrí el taller en París con un horno, mis diseños y muchos proyectos. Como podéis suponer, el principio fue difícil, pero en un tiempo me hice con la mecánica de trabajo y salté hacia metales más preciosos como la plata.

Y esta es mi historia: la de alguien que pensaba que muchos geeks y friquis podían ser adultos y vivir como tales sin dejar de ser ellos mismos.

Se bienvenido a la tienda.