Diseño

Todo comienza con el diseño. Sea por una petición o sea por una idea personal, lo primero que hago es pensar en dos cosas: ¿Qué es lo que permite identificar algo que le gusta a la gente? Y ¿cómo podría convertirse en un accesorio de moda? La respuesta no siempre es fácil: hay un montón de cosas geniales que no tienen un símbolo identificable (por ejemplo Hulk), o bien que el símbolo sea realmente complicado de hacer por su nivel de detalle o su diseño.

el taller

 

Una vez tengo la idea en la cabeza, empiezo el diseño en 3D. No se trata sólo de darle volumen, se tiene que ver e identificar, y, lo que no es tan evidente, pero sí muy importante, las medidas y los detalles deben tener el grosor necesario para que no se rompa con el paso del tiempo. Con el diseño terminado, realizo una copia en resina con la impresora 3D. Este proceso puede parecer menos artesanal, pero en realidad permite que el cliente pueda ver el encargo en 3D antes de fundido. Esto también permite un nivel de detalle muy alto, como el cartel de la puerta de la Tardis, las Alas de la flota Colonial, o los huecos en la cubierta del Halcón Milenario.

El molde.

Una vez impreso el original, se coloca en un cilindro y se rellena con un revestimiento especial. El revestimiento se debe mezclar bien y quitarle todas las burbujas con una bomba de vacío. Esto debe de hacerse con mucho cuidado y rapidez para evitar que se solidifique antes de terminar el proceso, y así evitar que la pieza de metal tenga desperfectos o pierda algún detalle.

Cuando el revestimiento está seco introduzco el cilindro en el horno (a más de 700oC) durante 7 horas, haciendo que la temperatura suba paulatinamente para evitar que el cilindro pueda agrietarse y queden marcas en las piezas finales. Cuando llegue a la temperatura optima, la resina se derretirá dejando el molde listo para introducir el metal fundido.

La fundición.

Una vez el cilindro está a la temperatura adecuada, llevo el metal al punto de fusión en otro horno. Alcanzado este punto, con mucho cuidado, decanto el metal en el cilindro ya hueco.  Cinco minutos después, con el cilindro aún caliente, lo introduzco en un cubo con agua para que el revestimiento se separe de la pieza final.

 

El pulido

Cuando una pieza sale del horno está sucia, con imperfecciones y opaca. Lo que realmente hace que una pieza sea personal y única es el trabajo de pulido a mano que llevo a cabo. Cada pieza tiene que ser separada del metal sobrante, lijada, pulida y abrillantada. Estos procesos se realizan con diferentes lijas, discos de pulido y pastas de abrillantado diferentes, dependiendo de la pieza. Lo que hace especial el trabajo es darle tantos pulidos como para alcanzar el brillo y textura esperado en cada uno de los detalles del símbolo. Esta es la parte más costosa, y a su vez es la que da personalidad e identidad a cada uno de los trabajos de The Little Saint Store.

Una vez terminado el pulido y abrillantado, se limpia la pieza con ultrasonidos para eliminar los restos de pasta de pulido que puedan quedar y se examina cuidadosamente su diseño y acabados para comprobar que la calidad final del producto es la adecuada para hacer llegar al cliente.

 

El empaquetado

El último punto es el empaquetado. Considero que cada uno de los artículos de la tienda tiene que tener un lugar en el que conservarlos a salvo del polvo, la suciedad y los arañazos. Existen dos modelos de envase: el clásico y el de coleccionista. El modelo clásico es una bolsa símil de terciopelo con un lacre, en el que conservar el producto en menos espacio pero con las garantías necesarias para que no se estropee. Si lo quieres para ti no necesitas nada más. Sin embargo, hay veces que quieres hacer un regalo o que te gusta tanto tú alfiler o gemelos que quieres conservarlos de manera ordenada y a la vista. También puede tratarse de un regalo y quieres que sea algo más especial. En ese caso, el estuche de coleccionista guarda en una caja dura con apoyo en espuma nuestro producto, de manera que no sólo estará seguro, sino que es más fácil de ordenar y de mostrar sin tener que tocarlo.